Informe de sostenibilidad ambiental conforme a ESRS y CSRD
- hace 24 horas
- 4 Min. de lectura

El informe de sostenibilidad se ha convertido en una herramienta estratégica clave tanto para las empresas obligadas por la CSRD como para aquellas que, sin estar directamente sujetas a la normativa, forman parte de la cadena de valor de compañías que sí deben presentar un reporte de sostenibilidad.
Por un lado, la CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive) exige a miles de empresas europeas publicar un informe de sostenibilidad conforme a los estándares ESRS, con información detallada y verificable.
Por otro lado, muchas pymes y empresas no obligadas están recibiendo cuestionarios ESG, solicitudes de datos de emisiones o requerimientos de información ambiental por parte de sus clientes, entidades financieras o socios comerciales. Esto implica que, aunque no tengan obligación legal directa, necesitan estructurar su propio sistema de reporte de sostenibilidad para seguir siendo competitivas.
En ambos casos —empresas obligadas y no obligadas— entender cómo elaborar un informe de sostenibilidad ambiental conforme a ESRS y CSRD es fundamental para garantizar cumplimiento normativo, acceso a financiación y solidez reputacional.
Marco regulatorio del informe de sostenibilidad: CSRD y ESRS
La CSRD sustituye a la antigua NFRD (Directiva de Reporte No Financiero) y amplía significativamente el número de empresas obligadas a elaborar un informe de sostenibilidad.
Esta normativa exige que el reporte de sostenibilidad:
Se incluya dentro del informe de gestión.
Siga obligatoriamente los estándares ESRS.
Sea verificado por un tercero independiente.
Se publique en formato digital estructurado (XHTML con etiquetado XBRL).
Los ESRS (European Sustainability Reporting Standards) establecen el contenido técnico del informe sostenibilidad (digamos que son las instrucciones de qué y cómo reportar) y se estructuran en:
ESRS 1 y ESRS 2 (estándares transversales).
Estándares ambientales (E1–E5).
Estándares sociales (S1–S4).
Gobernanza (G1).
El estándar ESRS E1 (Cambio climático) es especialmente relevante en el informe de sostenibilidad ambiental, ya que regula emisiones, planes de transición y objetivos de descarbonización. Que son un de los datos más demandados por diferentes actores económicos.
Doble materialidad en los informes de sostenibilidad
La doble materialidad es el eje central de cualquier informe de sostenibilidad conforme a ESRS.
Implica analizar simultáneamente:
Materialidad de impacto: cómo la actividad de la empresa afecta al medio ambiente y la sociedad.
Materialidad financiera: cómo los riesgos y oportunidades ESG influyen en su situación financiera.
El proceso debe ser:
Metodológicamente sólido.
Documentado y trazable.
Validado por la dirección.
Integrado en la estrategia corporativa.
Tanto empresas obligadas como no obligadas que quieran estructurar correctamente su reporte de sostenibilidad, incluso su estrategia ESG en general, deben realizar un análisis de doble materialidad riguroso.
Alcance y perímetro del reporte de sostenibilidad (Scope 1-3)

El informe sostenibilidad ambiental exige definir con claridad el perímetro organizativo y operacional.
Por poner un ejemplo en una de las partes más relevantes, en materia climática, el reporte de sostenibilidad debe incluir:
Scope 1: Emisiones directas.
Scope 2: Emisiones indirectas por consumo eléctrico.
Scope 3: Emisiones indirectas de la cadena de valor.
El Scope 3 es especialmente relevante, ya que conecta a empresas obligadas con sus proveedores. Por eso, incluso compañías no obligadas deben medir sus emisiones si forman parte del Scope 3 de sus clientes.
El cálculo suele basarse en el GHG Protocol, alineado con los requerimientos de ESRS.
KPIs del informe de sostenibilidad ambiental
Un informe de sostenibilidad debe incluir indicadores claros, comparables y auditables.
Estos KPIs están bien explicados en los estándares ya mencionados. Algunos KPIs ambientales clave del reporte de sostenibilidad son:
Cambio climático
Emisiones GEI (Scope 1, 2 y 3).
Intensidad de emisiones.
Objetivos de reducción.
Progreso frente al año base.
Energía
Consumo energético total.
Porcentaje de energía renovable.
Agua
Consumo total.
Impacto en zonas de estrés hídrico.
Residuos y economía circular
Residuos generados.
Tasa de reciclaje.
Uso de materiales reciclados.
Estos indicadores deben acompañarse de metodología, supuestos y evolución histórica para que el informe sostenibilidad sea consistente.
Sistema de datos para el informe sostenibilidad
El nuevo marco regulatorio exige que el informe de sostenibilidad se base en sistemas de datos sólidos y auditables.
Un buen sistema de reporte de sostenibilidad requiere:
Protocolos internos de recogida de datos.
Integración con ERP y sistemas financieros.
Controles internos ESG.
Evidencias documentales.
Las empresas obligadas necesitan estos sistemas para cumplir con auditoría. Las no obligadas los necesitan para responder a clientes y anticiparse a futuras exigencias regulatorias.
Requerimientos técnicos del reporte de sostenibilidad
El reporte de sostenibilidad bajo CSRD debe cumplir requisitos técnicos específicos:
Formato digital obligatorio (ESEF).
Etiquetado XBRL conforme a la taxonomía ESRS.
Integración en el informe de gestión.
Coherencia con la información financiera.
Transparencia en riesgos, políticas y objetivos.
El informe de sostenibilidad ya no es una memoria corporativa narrativa, sino un documento técnico comparable y regulado.
Verificación y aseguramiento del informe de sostenibilidad

La CSRD establece que el informe de sostenibilidad debe ser revisado por un verificador independiente, normalmente el auditor de cuentas u otra entidad acreditada.
En una primera fase, la normativa exige una revisión con un nivel de seguridad moderado, lo que significa que el auditor comprueba que no existan errores materiales evidentes y que la información esté respaldada por sistemas y evidencias adecuadas.
En los próximos años, el marco europeo prevé evolucionar hacia un nivel de seguridad más elevado, similar al de una auditoría financiera, donde el grado de comprobación y profundidad en las pruebas será mayor.
Esta evolución implica que las empresas deben diseñar su sistema de reporte de sostenibilidad desde el inicio con criterios de trazabilidad, control interno y calidad del dato.
Incluso las empresas que no estén obligadas legalmente pueden beneficiarse de una revisión externa voluntaria de su informe sostenibilidad, ya que aporta credibilidad frente a clientes, entidades financieras e inversores. La CSRD exige que el informe de sostenibilidad sea verificado externamente.
Conclusión
El informe de sostenibilidad ambiental conforme a ESRS y CSRD es hoy una herramienta estratégica imprescindible tanto para empresas obligadas como para aquellas que forman parte de su cadena de valor.
Ya sea por cumplimiento normativo o por exigencia del mercado, estructurar correctamente un reporte de sostenibilidad permite:
Reducir riesgos regulatorios.
Mantener relaciones comerciales.
Acceder a financiación sostenible.
Mejorar la competitividad.
El nuevo paradigma del informe de sostenibilidad exige rigor técnico, trazabilidad del dato y visión estratégica. Anticiparse es una ventaja competitiva.



Comentarios